Mesianismo y lavado de cerebro, a propósito del peregrino en Puerto Plata

Por: Dr. Juan Belén

Psicólogo – Conferencista internacional

El lavado de cerebro, es un término muy conocido por especialistas del comportamiento humano; antropólogos, sociólogos, psicólogos y otros profesionales afines, quienes lo definen también, como el desmonte del pensamiento por parte de un obsesivo compulsivo, quien potencializa todas sus facultades mentales con el objetivo de persuadir a sus vinculados, aplicando las técnicas de persuasión.

Estas habilidades pueden ser empleadas por el mecanismo de seducción o por otro a su disposición, mediante una planificada estrategia que por lo general no dejan nada al azar, el “líder divino” inculca con astucia a sus seguidores la forma como él concibe el mundo, incluyendo, sus creencias mágico religiosa, sus costumbres y sus “valores”, llevando de forma irracional a sus fieles a un estado mental, condicionándole la fe en algo sobrenatural, como elemento fundamental para poder tener el dominio total de sus adláteres, quienes incorporan por condicionamiento operante los “valores y actitudes” de su guía espiritual.

Las creencias son partes constitutivas de los fenómenos sociales, como expresan las formulaciones durkhemiana, asociados a los conceptos: la conciencia colectiva y el hecho social, por tanto, debemos tener presente que la conciencia colectiva es el “conjunto de las creencias y de los sentimientos comunes al término medio de los miembros de una misma sociedad, lo que constituye un sistema cerrado que tiene su propia vida”, condicionando a los sujetos por el propio medio (social) “sin advertir que la proyección de su propias acciones en conjunto son los pilares de aquello que lo limita y al mismo tiempo lo cohesiona”, (Durkheim,[1893] 1993).

Un caso que estremeció el mundo ocurrió el 18 de noviembre de 1978, cuando el genocida manipulador, Jim Jone, producto de su desequilibrio mental y su extravagante megalomanía, puesto de manifiesto en su enfermizo fanatismo y el insaciable deseo de culto a su personalidad, en medio de una jungla, a 180 kilómetros de la capital de Guyana, en la costa del Atlántico norte de Sudamérica, donde quedaron diseminados 919 cadáveres, entre ellos, niños y mujeres embarazadas, en lo que se conoce como el suicidio colectivo más trágico de la historia contemporánea, pero mas letal era el temible poder que ejercía sobre la masa cosificada, quienes actúan de forma, irracional, amorfa y acéfalas; razón sociológica que explica por qué el gurú termina pensando por ellos.

Otro fenómeno mesiánico ocurrió en nuestro país a principio del Siglo XX en la provincia San Juan, donde se desarrolló un movimiento de corte mágico-religioso en honor a Liborio Mateo.

El movimiento, llamado liborista y oliborista, alcanzó su mayor auge durante la segunda mitad del siglo, adhiriendo a miles de fieles fervientes en quien Liborio ejercía a una gran influencia significativa, que, sin lugar a dudas, ha sido la práctica sincréticas que haya vivió nuestro país, aunque todavía existen personas que siguen fielmente a “Papá Liborio” en la provincia del sur, en la cultura y cosmo visión de la gente de la zona y de otros lugares, no solo del país, sino de otros países vecinos.

Desde el 1950, cada 7 de abril, la Organización Mundial de la Salud (OMS) conmemora el “Día Mundial de la Salud”, con el objetivo de recordar y poner sobre la mesa los temas de salud más urgentes para los Estados, y contradictoriamente el mes de la salud nos encuentra flagelados por una terrible pandemia con alcance planetario.

Ante esta circunstancia, los gobiernos del mundo han recomendado mantener el aislamiento y la distancia social; sin embargo, una manifestación con ribetes mágico-religiosa convocó a una gran multitud de fieles del peregrino a las calles de Puerto Plata, contraviniendo las recomendaciones de las autoridades, rompiendo la distancia social, provocando la posibilidad de contagios masivos, cuyas consecuencias todavía son impredecibles; pero qué operaba en ese momento en los asistentes?, borraron la peligrosidad del Covid-19?, fue esta convocatoria un hecho fortuito?, o detrás del evento religioso temerario, hubo un plan previamente planificado?

Es bueno precisar que en todos los fenómenos sociales y sobre todo en los de cortes religiosos, existe una relación de Objeto y Sujeto; el primero es el dominante, quien se rodea hábilmente de individuos, que en principio son autónomos y administran sus propias vidas, pero con con rasgos distintivos, de denominados “rasgos de personalidad con baja estimación de sí mismo”.

Este es un buen punto para observar, por ser una situación que aprovecha el obsesivo compulsivo y la usa de forma gradual y sistemática para lograr convertirlos en “objetos cosificados”, construidos a su propia imagen excéntrica, a quienes somete a su merced de manera, irracional, ciega y enfermiza; y por otro lado, los que han sido objeto de un lavado de cerebros, por tanto, sus acciones y pensamientos son controlados por la memoria externa del “divino religioso”.

Lo ocurrido en la costa norte de nuestro país, Puerto Plata, República Dominicana, con el sonado caso del peregrino, no escapa del enfoque durkhemiano arriba mencionado; pero lo que más ha llamado a la atención a las sociedad dominicana, en sentido general, ha sido que la fascinación y la atracción del “divino religioso” fuera de tal magnitud que atrajera a cientos de seguidores religiosos, exponiéndose al contagio colectivo de Coronavirus y poniendo en riesgo el mayor valor que puede tener un ser humano normal, su propia vida.

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