Por José Rafael Padilla Meléndez
Santo Domingo, 12 de junio de 2025.– En una velada cargada de profundidad histórica y análisis geopolítico, el Mayor General (R) Jorge Radhamés Zorrilla Ozuna, presidente del Partido Cívico Renovador (PCR), de la Fundación Doña Sirila Ozuna Vda. Zorrilla y el Instituto de Estudios Antillanistas General Gregorio Luperón, ofreció una conferencia memorable en los estudios de televisión de la Universidad Dominicana O&M.
Actividad convocado por el licenciado Federico Núñez, director de la Unidad de Trabajo Final de Grado y Cursos Monográficos, donde Zorrilla Ozuna protagonizó un recorrido académico y reflexivo de una hora con cuarenta y seis minutos, donde mantuvo en silencio y profunda atención a las más de 2,200 personas que colmaron el aforo. Su capacidad expositiva, su dominio magistral del tema y su habilidad para tejer el pasado con las realidades más desafiantes del presente lo consolidaron como una de las voces más lúcidas al abordar el tema de las relaciones Dominico‑Haitianas.

Desde el inicio, con voz firme y cálida, el General invitó al público a un viaje que remontó a los orígenes del conflicto: “Comenzamos este viaje donde todo empezó: con las carabelas de Cristóbal Colón surcando el Atlántico rumbo a un Nuevo Mundo”, dijo, despertando de inmediato el interés de la audiencia. Su narrativa avanzó con rigurosidad histórica y una mirada crítica, pasando por los primeros contactos entre los Europeos y las poblaciones originarias de la isla, hasta llegar al desgarramiento del territorio de La Española en intereses coloniales divergentes entre Francia y España. Zorrilla Ozuna planteó cómo desde esos momentos tempranos comenzaron a sembrarse las semillas de lo que hoy constituye una de las relaciones binacionales más tensas y complejas del continente.
El relato avanzó con agilidad hacia la Revolución Haitiana, en un despliegue de erudición sobre figuras como Toussaint Louverture y Jean-Jacques Dessalines, el papel de Napoleón Bonaparte y su enviado Leclerc, y la instauración de la independencia Haitiana en 1804 como una gesta sin parangón en el hemisferio, pero también como el inicio de una trayectoria de tensiones estructurales, inestabilidad y aislamiento.

En paralelo, explicó con igual profundidad el devenir de la parte oriental de la isla: la ocupación haitiana de 1822, el surgimiento de la Trinitaria, y el grito de libertad del 27 de febrero de 1844, exaltando la figura de Juan Pablo Duarte como arquitecto del sentimiento Nacional Dominicano. Zorrilla Ozuna también abordó con claridad los episodios posteriores de injerencias extranjeras, como la ocupación estadounidense y el prolongado régimen de Rafael Leónidas Trujillo, identificando cómo estas experiencias han modelado la sensibilidad Nacional frente a su vecino del Oeste.
Entre los participantes de esta conferencia histórica se destacó una amplia representación de estudiantes, docentes e investigadores de la Universidad Dominicana O&M, no solo desde el Distrito Nacional, sino también desde múltiples puntos del país. Conectados mediante videoconferencia, asistieron de forma activa académicos de Santo Domingo Este, Santo Domingo Oeste, Santo Domingo Norte, Boca Chica, así como de las provincias de Espaillat, Duarte, San José de Ocoa, entre otras demarcaciones. La audiencia demostró una escucha activa y una valoración profunda de cada segmento expuesto, dando muestra del interés Nacional que despierta el tema de las relaciones Dominico‑Haitianas cuando es abordado con rigor académico, solvencia histórica y visión crítica como lo hizo Zorrilla Ozuna.

Pero fue en la parte final donde el disertante desplegó con mayor fuerza su visión contemporánea y crítica del drama migratorio Haitiano. Con un enfoque firme y sin eufemismos, el General caracterizó la situación actual como una “invasión pacífica”, no por voluntad beligerante, sino como consecuencia de una pobreza extrema, una desintegración institucional profunda y una violencia endémica que empuja a miles de Haitianos a cruzar la frontera en busca de condiciones mínimas de vida. Zorrilla Ozuna denunció con vehemencia la falta de autoridades legítimas con las que se pueda dialogar en Haití, lo que imposibilita cualquier tipo de cooperación fronteriza efectiva, y puso de relieve el valiente liderazgo del Presidente de la República, Luis Rodolfo Abinader Corona, quien a pesar del abandono de la comunidad internacional ha asumido con responsabilidad la defensa de la soberanía Nacional.
El conferencista resaltó cómo el presidente Abinader, con madurez política y una lectura certera del contexto, ha promovido una mesa de diálogo con los expresidentes Leonel Fernández, Danilo Medina e Hipólito Mejía, en un gesto sin precedentes de unidad Nacional frente a una amenaza estructural que no distingue colores partidarios. Esta iniciativa fue enmarcada por Zorrilla Ozuna como un llamado a la acción ante la indiferencia del concierto de Naciones, que ha cerrado los ojos ante la catástrofe Haitiana mientras espera que República Dominicana asuma sola un problema regional que desborda sus capacidades.

El llamado final del General no fue uno de confrontación, sino de urgencia: restablecer canales diplomáticos y mecanismos multilaterales que permitan encontrar soluciones viables, sostenibles y justas. Sin ocultar los retos ni suavizar los riesgos, su intervención fue una clase magistral sobre cómo el pasado explica el presente, y cómo solo una combinación de firmeza Nacional y visión Internacional puede evitar que la presión migratoria socave la estabilidad social, económica y cultural de la República Dominicana. Así, Jorge Radhamés Zorrilla Ozuna no solo compartió historia, sino que encendió una alarma y una esperanza: la de un país que conoce sus raíces y no cede en la defensa de su soberanía.
Por José Rafael Padilla Meléndez