Opiniones

Martin Santana: la vida de un comunitario de SPM que avanza en las Redes Sociales

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San Pedro de Macorís.- Hace unos años tuvimos la oportunidad de conocer en “La Sultana del Este”, San Pedro de Macorís, una persona muy solidaria, de trato amable, estilo sencillo y coloquial, siempre preocupado por la defensa de los Derechos Humanos de todos aquellos ciudadanos que en algún momento se hayan sentido con sus derechos amenazados y vulnerados por el desafortunado sistema de justicia imperante.

Martin Santana está presente en las juntas de vecinos, en los tribunales, cuarteles policiales, hospitales, en los bateyes más recónditos y ahora también en las Redes Sociales, donde se ha consolidado con un super activo grupo de WhatsApp y otras plataformas, llamado: Yo Soy San Pedro… y tú?

¡Ohhh mi Dios!!! Es una frase o estribillo que de momento se escucha por distintos espacios de las RR.SS y que el intrépido Martin Santana se ha propuesto posicionar como una marca mediática con patente de voz muy peculiar y con sello propio.

Desde hace un tiempo este comunicador social también realiza cada año para la celebración de los “Santos Reyes” una colecta de juguetes con sus amigos y empresarios provinciales para entregarlos a niños de escasos recursos, que como él en su desafortunada infancia, no tienen la posibilidad de recibir de sus padres un juguete que los haga felices y les despierten en sus rostros una agradable sonrisa.

Su vida

Martin Santana es hijo de madre soltera y de padre fallecido tres meses después de este haber nacido. Dada sus precarias condiciones sociales y económicas este niño fue internado en el Orfanatorio Hogar de Niños Huérfanos, en La Suiza, San Cristóbal, ubicado en las proximidades de la “Casa de Caoba”, donde en algún tiempo vivió el sátrapa Rafael Leónidas Trujillo.

“A los 14 años me fugué del Orfanato porque no tuve soporte de mis familias. He llevado una vida muy difícil. Fui un joven que aún viviendo en un barrio marginado de San Pedro de Macorís, como lo era Barrio Blanco en esa época, nunca me dediqué al vandalismo barrial muy común en esos tiempos”, narró Martin a Gobernanzas Digital.

El líder social petromacorisano nos cuenta que inició su carrera comunitaria a muy temprana edad. Creció de la mano con la fe cristiana y practicó el evangelio desde el orfanato donde recibió su primera educación formativa.

“Me casé a los 22 años y no tenia donde vivir, llegué a dormir en las calles y en las galerías de algunos hogares de mi barrio. No me arrepiento al decir que pasé mucha hambre, pero esto nunca me impulsó a delinquir para sobrevivir en mi otrora mundo cruel”, nos dice Martin un tanto melancólico.

“He procreado tres niños con la señora que escogí como mi primera esposa, Crisela Tavárez Zorrilla, estos son: Jimmy Jeancarlos Santana Tavárez, Leffty Crisselle Santana Tavárez y Jennifer Jinnette Santana Tavárez. Luego, con el segundo matrimonio, pactado con Susana Palmero Lusiana, tuvimos la dicha de traer al mundo a Irving Antonio Santana Palmero. Tengo un tesoro que es mi nieta, Scarlent María Santana, hija de Irving Santana”, nos cuenta el líder comunitario.

“En la actualidad vivo con la señora Juana Altagracia Ramírez, hace ya 22 años. En aquellos años donde la desesperanza se apoderaba de mi triste vida, dos humildes familias me dieron albergue en momentos donde en realidad los necesitaba de manera imperiosa”, nos dice.

“Mi vida ha sido como una triste historia, la cual en ocasiones me da pena recordarla. Terminé el bachillerato a los 48 años y en la actualidad soy estudiante de Derecho en la Universidad Central del Este (UCE)”, expresó Martin confundido entre tristeza y alegría.

“Tengo 13 años trabajando como Defensor de los Derechos Humanos en San Pedro de Macorís. He recibido varios reconocimientos como líder comunitario y presidente de Juntas de Vecinos en mi natal San Pedro De Macorís”, concluyó Martin Santana.

Por Jesús -Belén- de la Cruz

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