Por Felipe Castro
Desde su fundación, la sociedad dominicana ha girado perenemente en el fatalismo de un círculo vicioso sobre los ejes de la corrupción, la impunidad y el clientelismo a coste de los recursos públicos, sumergiendo gradualmente el futuro de la nación en la más despiadada deuda social acumulada a la vista indiferente e irresponsable de casi el universo de los políticos manejadores de la cosa pública y la voracidad codiciosa de un empresariado con pensamiento de la edad media.
Paradójicamente, en países como el nuestro la política ha girado en la retórica de la búsqueda del bien común, con propuestas desde la oposición revolucionaria y a la llegada al poder; reaccionaria, infulosa, prepotente y con una gran carga de inequidad.
Pero la regla del infortunio no es siempre absoluta, aunque rara vez, hay excepciones que meridianamente rompen esquemas agregándole valor al patrimonio nacional, devolviendo en su esencia el origen verdadero de la política, que es la búsqueda de un estado de bien estar.

En este conjunto o madeja de miserias surge como excepción deontológica el Dr. Guido Gómez Mazara, rompiendo esquemas existentes desde la fundación de nuestra República, deshaciendo contratos degradantes del erario público nacional, otorgando decenas de miles de becas a “los hijos de machepa”, proporcionándoles canastas digitales a madres pobres de solemnidad, llevando el internet a las zonas más inhóspita de la nación y bloqueando los celulares a la mayor red de ciber delito de nuestro país, enquistado en las cárceles, con lo que contribuyó, haciendo un importante aporte a la seguridad ciudadana.
Gómez Mazara, también proveyó al Instituto Dominicano de las Telecomunicaciones (INDOTEL), con recursos propios, un moderno edificio corporativo, ubicado en la Av. 27 de febrero No. 323, que tiene pautado inaugurar el próximo 22 de enero de este 2026, a las 6 de la tarde, por lo que entendemos, que con dicha inauguración terminará un brillante ciclo de eficiencia y alta gerencia de los tantísimos ciclos que a presente y futuro el destino histórico les tiene guardado.
Guido Gómez Mazara es, en esencia, una excepción subversiva a las reglas misteriosas de la política dominicana que debemos ocuparnos de preservar.

El autor es abogado y analista político.