Opiniones

Una moda que incomoda

Compartir Publicación

Por Felipe Castro

Dice un refrán popular que, lo que esta a la moda no incomoda. Sin embargo, parece ser que en el ámbito geopolítico la susodicha oración de ese argot popular no cabe, puesto que la elección de la ultraderecha en los ámbitos del poder político en las Américas está de moda.

Las elecciones del pasado domingo celebrada en Brasil que, junto a México, son las gigantes con ideología progresista de latino América, ha sumergido en la incertidumbre a la patria de Ignacio Lula D’ Silva, por la posible asunción al poder nueva vez, del ultraderechista Partido Liberal de Jair Bolsonaro que, postula a la presidencia de la republica de Brasil a su hijo Flávio Bolsonaro, quien le gano la primera vuelta a Ignacio Lula D’ Silva, 47 a 45 por ciento del universo de los votos emitidos derribando los pronosticas estadísticos de las encuestas.

Desde la revolución francesa del 1789, ha existido la dialéctica entre la derecha y la izquierda definida como una tensión política y conceptual donde ambos polos se contraponen, pero a la vez se retroalimentan discursivamente, presentándose mutuamente como su principal amenaza existencial.

En esta virtud, hay que cuestionar que la ultraderecha ideológica está de moda. Sino que, lo que se puede decir que está en moda, es una corriente no autentica lacayista, que sus aspiraciones políticas las han montado en los “éxitos” del outsider Javier Milei presidente de Argentina y del antisistema, presidente del Salvador Nayib Bukele. Tenemos que decir, que Nayib Bukele no se percibe como un presidente lacayo, lo mismo no se puede decir del neosionista Javier Milei ni del presidente de Colombia Abelardo de la Esperilla, quienes han dado manifestaciones de entreguismo a la dupla neofascista Trump-Netanyahu.

Lo incomodo de lo que geopolíticamente esta en moda, es que los cambios políticos que se están dando de gobiernos de izquierda progresistas a gobiernos de ultraderecha, no es en provecho de sus sociedades, sino que sus vectores están dirigido al grosor de la política hegemónica que a través del Impulso del “Escudo de las Américas” Donald Trump promueve, quien no oculta su propósito con respecto a los gobiernos de izquierda de América Latina, de debilitar su influencia, afín de contrarrestar la presencia de potencias rivales como China y consolidar un bloque alineado con la “nueva derecha”.

En ese sentido hemos visto que desde que, el presidente de Colombia Abelardo de la Espriella asumió el poder inmediatamente reestructuro el orden diplomático de esa Nación, no en veneficio del orden mundial, sino para hacerse simpático frente a Donald Trump y a Benjamín Netanjau. Similares medidas han tomado el presidente de Argentina Javier Milei, en contra de su nación y en provecho de la hegemonía ultraderechista de la dupla Netanyahu-Trump.

Si la ultraderecha hegemónica logra revertir el sistema de gobierno de Brasil, la próxima víctima de esa corona será México, para consolidarse como sistema hemisférico de gobierno en el continente y al mismo tiempo será el principio del fin de dicho sistema por su característica de desafuero contra el medio ambiente, de xenófobo y su marcada codicia de sedienta acumulación originaria del capital.


felipecastro2378@gmail.com.

Por Felipe Castro

El autor es abogado y analista político.

[poll id="2"]

You may also like