Madrid.- El papa León XIV habló en España del concepto de “seguridad” y criticó que “con demasiada frecuencia” se plasma la “ilusión” de que ésta provenga “de las armas y de los muros”.
“La seguridad madura más bien al aprender a avanzar junto al otro, a crecer juntos, codo con codo”, algo que atestigua, dijo, la presencia del Islam en España durante siglos y la convivencia de culturas.
“En particular, ciudades como Córdoba y Toledo se convirtieron en lugares de mediación entre lenguas, religiones y saberes. Pero esta es la verdad que cuentan las ciudades europeas, su estratificación histórica, el tejido de solidaridad que a lo largo de los siglos ha conformado sus diferencias, transformando los inevitables conflictos en puntos de partida”, ha manifestado.
Agradeció el compromiso español con el derecho internacional: “¡Dios bendiga a España!”
Anima a impulsar el diálogo
León XIV también animó la sociedad y a las instituciones a ser los “hilos” para “tejer redes” e impulsar un “diálogo social” centrado en la dignidad humana y el bien común, en el que la Iglesia, con sus errores y aciertos, anhela participar en contacto con el mundo contemporáneo.
En un encuentro con personalidades del mundo de la cultura, el arte, la economía y el deporte, organizado en el Movistar Arena, un espacio multiusos de Madrid, el pontífice lanzó varias peticiones dirigidas esos colectivos.
Instó a que “la actividad empresarial no vea al empleado como un factor más en la ecuación de sus intereses;, a la universidad le pidió que “no viva de espaldas al mundo del trabajo ni renuncie a la verdad”; llamó al mundo del arte a que “no tenga como fin sólo a las élites; y apeló a que “el deporte no sea reducido a espectáculo o convertido en mero negocio”.
En esa labor de tejer redes y construir el diálogo social, solicitó además “cuidar el lenguaje que se utiliza: escrito, oral y, en el entorno digital, también el de las imágenes; porque la comunicación nunca es neutral”.
“Toda expresión habla, transmite; puede herir o sanar, destruir expectativas o abrir horizontes, sembrar división o despertar la esperanza en la posibilidad de construir juntos algo genuinamente humano”, recordó León XIV, tras afirmar antes: “La Iglesia, consciente tanto de sus aciertos como de sus errores a lo largo de la historia, anhela permanecer en diálogo con el mundo contemporáneo”.
León XIV reivindicó la importancia de las raíces cristianas de Europa: “Cabe preguntarse con honestidad si el mundo, y en particular Europa, habría forjado su identidad sin la huella espiritual que ha impregnado su historia”.
“¿En serio es posible creer que la Europa, a la que tanto amamos, sería ella misma sin la huella de la fe?”, preguntó al auditorio. El papa instó a no ignorar “que la condición de los pobres interpela constantemente nuestra vida.