Confiesa que su hija aunque frecuentaba las inmediaciones del 12 de Haina, “compartiendo” con sus amigas, nunca la víctima le contó sobre problemas con nadie.
Al tiempo que pide justicia para los responsables del macabro suceso,
“Mi hija a pesar de todo era muy bella persona, yo estoy destrozada”, expresó Solís.
“Sus hijos, el mayor tuvieron que llevarlo al medico, el vio a su madre, cuando la encontraron con un golpe en la cabeza, cerca de un basurero”, dijo la progenitora.
La occisa dejó tres hijos en la orfandad, dos adolescentes de 16 y 15 años, y uno de 3.
HD