BANGKOK .- Un tribunal de Filipinas emitió una orden de arresto contra la vicepresidenta Sara Duterte por tres cargos de amenazas graves contra el presidente Ferdinand Marcos Jr. y personas de su entorno.
La decisión representa un nuevo episodio de la fuerte disputa entre las familias Duterte y Marcos, dos de las principales dinastías políticas del archipiélago del Sudeste Asiático.
El Departamento de Justicia, citado por medios filipinos, informó que el Juzgado Regional de Primera Instancia de Ciudad Quezón encontró causa probable para procesar a la vicepresidenta.
Duterte enfrenta cargos por amenazas
El caso se relaciona con declaraciones realizadas por Duterte a finales de 2024, cuando aseguró que había contratado a una persona para matar a Marcos Jr. si ella era asesinada.
La vicepresidenta también mencionó como posibles objetivos a la esposa del mandatario, Liza Araneta, y al entonces presidente de la Cámara de Representantes, Martin Romualdez.
Duterte, de 48 años, afirmó entonces que la orden sería ejecutada si ella moría antes que los tres mencionados, según reportes de medios filipinos.
El Ejecutivo de Filipinas dijo que respeta la decisión judicial y reiteró su compromiso con el estado de derecho.
“Respetamos la decisión del tribunal de emitir una orden de arresto contra la vicepresidenta Sara Duterte”, declaró la portavoz presidencial, Claire Castro.
Fijan fianza por cada cargo
Por su parte, el Departamento de Justicia también respaldó el fallo y afirmó que respetará el proceso judicial iniciado contra la vicepresidenta.
El medio GMA informó que la orden establece una fianza de 120.000 pesos filipinos, equivalentes a unos 1.900 dólares, por cada uno de los tres cargos.
La orden fue emitida después de que el tribunal rechazara una solicitud presentada por Duterte para aplazar o revocar el procedimiento.
Duterte y Marcos Jr. llegaron al poder aliados en las elecciones de 2022, en las que obtuvieron una amplia victoria.
Sin embargo, las diferencias políticas provocaron la ruptura de la alianza en 2024. Ese año, Duterte dejó el cargo de secretaria de Educación y abandonó el Gobierno.
Además, la vicepresidenta enfrenta un juicio político en el Senado filipino. El veredicto se espera antes de finalizar 2026.
Una eventual destitución podría apartarla de forma definitiva de la carrera presidencial prevista para 2028.
EFE