Por Felipe Castro
En el mes de julio de 1944, se establecieron las políticas económicas mundiales que estuvieron vigentes hasta principios de la década de 1970. Allí fue donde se establecieron las reglas para las relaciones comerciales y financieras entre los países más industrializados del mundo. Bretton Woods, trató de poner fin al proteccionismo del período 1914-1945, que se inició con la Primera Guerra Mundial. Se consideraba que, para llegar a la paz, tenía que existir una política librecambista, donde se establecerían las relaciones con el exterior.
Los Acuerdos de Bretton Woods fueron respetados históricamente, desde el 1945, por el grupo de poder estatal de los Estados Unidos hasta el 20 de enero de 2025, cuando Donald Trump asumió la primera magistratura de ese país. Quien resalta el sofisma de Make American Great Again (MAGA); hacer a América grande otra vez. Para cuyo propósito implementó el terrorismo del chantaje mediático de aplicación, sin discriminación de aranceles a la producción de bienes y servicios global.

Los Acuerdos de Bretton Woods son todas las resoluciones de la conferencia monetaria y financiera de las Naciones Unidas, realizada en la localidad de Woods Bretton, Estados Unidos, entre el 1 y el 22 de julio de 1944, que estableció las políticas económicas mundiales que estuvieron vigentes hasta principios de la década de 1970.
Ese anacronismo estratégico del presidente Trump, creó la mayor de la incertidumbre en la economía mundial, provocando la aceleración de una nueva alternativa denominada BRICS, que en su etapa en ciernes era una asociación económico-comercial de las 5 economías nacionales emergentes, que en la década del 2000 presentaban un gran potencial de desarrollo. El nombre de la formación, son las iniciales de los cinco primeros Estados miembros plenos; Brasil, Rusia, India, China, y fue creado en 2010 tras la incorporación de Sudáfrica a la ya existente organización. Formada como alternativa dialéctica al grupo del G7, liderado por los Estado Unidos, a los que hoy Donald Trump también patea.
El 12 y 13 de septiembre del 2026, se celebró la Cumbre de los lideres del Sur Global Brics, realizada en Nueva Delhi, en la que participaron los lideres que representan ya, el 50 por ciento de la población mundial, 40 por ciento del PIB global y el 26 por ciento del comercio internacional. Ese fue el inicio de la estocada mortal al orden unipolar y la instauración de un nuevo orden mundial multipolar.

Reunión de los Brics, una alianza internacional que toma fuerza económica en el mundo actual.
La participación en esa cumbre de: Narendra Modi, primer ministro de la India (país anfitrión de la cumbre); Xi Jinping, presidente de China; Vladimir Putin, presidente de Rusia; Cyril Ramaphosa, presidente de Sudáfrica; Masoud Pezeshkian, presidente de Irán; y otros lideres de los BRICS, juntamente con António Guterres secretario general de Naciones Unidas (como invitado especial), ha marcado el fin de un antes, de oprobio global, terrorismo hegemónico disfrazado de bondad, xenofobia hegemónica y teorías de la conspiración. Y un después, de certidumbre global verdadera sustentada en el respeto al derecho de soberanía y de la autodeterminación de los Estados, con el retorno del imperio de la diplomacia a través de la Carta de las Naciones Unidas.
Los objetivos logrados en dicha cumbre fueron: Cooperación económica, fomentar el comercio y las inversiones entre los países del sur global, alternativa financiera, reducir la dependencia del dólar estadounidense mediante el uso de monedas locales y el fortalecimiento de su propia institución, nuevo orden mundial, buscar un sistema internacional multipolar con mayor peso para las naciones en desarrollo frente a bloques occidentales como el G7, los requisitos de ingreso para nuevos países y el funcionamiento del Nuevo Banco de Desarrollo.
La cumbre de Nueva Delhi y la conspicua derrota que le está propinando Irán al presidente de los Estado unidos, Donald Trump, la que aún no ha aceptado, descoyuntaron 81 años de hegemonía imperial, bajo la hipocresía, el falso relato y la simulación. Como dice un principio filosófico, que: “no hay nada bueno que no tenga algo malo y viceversa. Lo bueno de lo malo de Trump es su sínica sinceridad. Que hizo desvelar el pus imperial contra la humanidad.

El autor es abogado y analista politico.