Santo Domingo.– Bajo fuertes medidas de seguridad y escoltados por agentes de la Policía Nacional, fueron sepultados los hermanos Randy Omar y Omar Randy Borges Jiménez, de 16 años, muertos durante una intervención policial en Santo Domingo Este.
En medio del llanto y la consternación de familiares y allegados, los restos de los mellizos fueron trasladados desde la calle Duarte, en el sector Mendoza, hasta el cementerio Cristo Salvador, donde recibieron cristiana sepultura.
Un amplio contingente policial se encargó de custodiar la ambulancia que llevaba los cuerpos sin vida de los mellizos.
Sin embargo, entre el dolor y la impotencia, familiares y amigos cuestionan las muertes de jóvenes señalados como delincuentes y piden que se detenga este tipo de desenlaces durante las actuaciones policiales.
La institución policial afirma que los hermanos eran reconocidos delincuentes y asegura que ambos portaban ilegalmente una pistola Taurus, calibre nueve milímetros, y una Glock, modelo 19.
En medio de versiones enfrentadas, la familia reclama una investigación que permita determinar si los policías actuaron conforme a los protocolos establecidos