Por Felipe Castro
El saqueo ilustrado, con el que el empresariado voraz de nuestro país ha timado la capacidad adquisitiva de la sociedad dominicana, el que le ha permitido la acumulación originaria e indecente de capital, mediante el feroz sistema ilegal del oligopolio, se resiste a admitir la democratización y transparencia de las fuentes de servicios estatales, por su ambición desmedida o temor al justo beneficio ciudadano.
A propósito de que, el Instituto Dominicano de las Telecomunicaciones (Indotel) adjudicó en agosto de 2026 un total de 240 MHz del espectro radioeléctrico a la empresa de capital vietnamita Viettel Global Investment (VGI), permitiéndole ingresar al mercado dominicano de la telecomunicación, como un nuevo operador competidor por un período de 20 años.

Esa elite de la explotación ciudadana, han activado estridentemente un ruido comunicacional, a través de dos o tres mercenarios de la comunicación, con un relato infundado entreguista, afín de infundir temor al grupo del poder estatal, en virtud de que, no pueden desmeritar la transparencia con que se llevó a cabo la licitación con la que se adjudicó 240 MHz de espectro radioeléctrico a la empresa de capital vietnamita Viettel Global Investment (VGI).
Como en todas las sociedades del mundo, no somos ajenos a las miserias humanas, por dicha, o por desdicha, en nuestro país existen verdaderos comunicadores, cuyo interés es la comunicación veraz, cuyas informaciones están basadas en datos precisos y objetivos, sin alteraciones ni engaños que distorsionen la realidad; también están los comerciantes de la comunicación, que son los menos y más dañinos, quienes por privilegios distorsionan la información.

Un ejemplo de comunicador con verdadera responsabilidad social y comunicación veraz, entre otros, es el comunicador Domingo Páez, con quien se puede estar de acuerno, o no, pero que, en su accionar es impecable. Con una hoja de vida, que da muestra de sobra de su credibilidad en su información.
La sociedad dominicana conoce muy bien las generales de Domingo Páez; que no tiene vinculo partidario y que su rígido carácter deontológico no le permite, cobrar lo que dice ni facturar lo que escribe.
Planteamos eso, a propósito de la oscura campaña de desinformación que los vestigios de las viejas bocinas, cómplices por colusión del entramado de corrupción de los 20 años de los pasados gobiernos han montado para desvirtuar la pasada licitación que se le adjudico a Viettel, en esta gestión del INDOTEL.
Por lo que Domingo Páez, ceñido con la responsabilidad y respeto por la comunicación veraz, como aporte a la sociedad, y a las futuras generaciones, con datos irrefutables, aclaró, con un exquisito manejo irónico, la mentira vertida por las antiguas bocinas, contra dicha licitación.

Las bandereas de EE.UU. y Vietnam ondean juntas como símbolo de los acuerdos entre ambos países.
Páez, expresó que, esos desinformadores por encargos estaban atrapados en 1975, (fin de la guerra de Vietnam) y que no se dieron cuenta que, a partir de la caída del Muro de Berlín, en Vietnam se instauró una economía capitalista, y que, desde el 2020 al 2026 entre Vietnam y Estados Unidos se han rubricado varios acuerdos, entre los que se destaca un acuerdo marco reciproco, con un intercambio de balanza comercial de 125 mil millones de dólares al año.
Esos mismos contestatarios desinformados deben saber que “el que no investiga no tiene derecho a la palabra”. Además, recordar que EE. UU. y Vienen tienen acuerdos para la transferencia de tecnología, transformación digital y aviación, los cuales generan como intercambio comercial al día de hoy, la suma de 37,200 millones de dólares al año. Concluyendo que, quienes construyeron esa narrativa sobre la base de que EE. UU. y Vietnam eran enemigos ideológicos, siendo magnánimo, dijo Páez, que no sabían lo que estaban diciendo.

El autor es abogado y analista político.