La Habana.- El canciller de Cuba, Bruno Rodríguez, acusó ayer, viernes, a Washington de mantener una política de máxima presión sobre la isla que intenta “reducir la capacidad” del Gobierno cubano para “proveer bienes y servicios básicos”, y “provocar así irritación en la población, un estallido social y un cambio del orden constitucional”.
“Identifican y atacan sin piedad las principales fuentes de ingreso externo de la economía cubana”, apuntó el jefe de la diplomacia del país caribeño en redes sociales, a la vez que enumeró varias de las sanciones impuestas por Washington en el sector bancario-financiero, principalmente.
Rodríguez criticó la imposición por parte de la Oficina de Control de Activos Extranjeros del Tesoro estadounidense (OFAC) y otras agencias de ese país de “24 multas a entidades financieras, aseguradoras, de viajes, tecnológicas y de logística de terceros países por un monto total de más de 4,014 millones de dólares por supuestas violaciones del bloqueo a Cuba”.
Rodríguez denunció en este sentido que esas sanciones a la isla constituyen “una extensión de las medidas adoptadas desde el primer mandato” del presidente de EE.UU., Donald Trump.
Al respecto señaló la prohibición para que la entidad financiera Fincimex (perteneciente al conglomerado empresarial del Ejército, Gaesa) y la corporación multinacional de finanzas y seguros American International Services (AIS), procesen remesas, desde el 24 de septiembre de 2020.
En la lista de empresas cubanas sancionadas se incluye, además, el Banco Financiero Internacional, desde el 1 de enero de 2021, apuntó el canciller, así como “la designación de sanciones para instituciones financieras que operan supuestamente bajo Gaesa, 23 de junio de 2026”.
Y “las reinclusiones de Cuba en la espuria lista de supuestos Estados patrocinadores del terrorismo en 2021 y 2025”, apuntó.
Cuba y Estados Unidos atraviesan su momento de mayor tensión en décadas, enmarcado en una grave crisis interna en la isla.
HD