Por Juan Belén
El anuncio del megaproyecto City Center en Santo Domingo Este marca un punto de inflexión en la historia de este joven y populoso municipio. Con una inversión de capital costarricense, este ambicioso complejo comercial y residencial, que incluirá el centro comercial más grande del país, dos hoteles de diez pisos, torres habitacionales y espacios de recreación, está proyectado para generar más de 6,000 empleos directos y miles de empleos indirectos, dinamizando de manera profunda la economía local.
La ubicación estratégica en la intersección de Las Américas con Charles de Gaulle, una de las principales puertas de entrada al municipio y al país, convierte a City Center no solo en un punto neurálgico del comercio, sino también en una palanca para la revalorización urbana de Santo Domingo Este. 
Más que un centro comercial
Estamos ante un proyecto que va más allá del desarrollo inmobiliario. Su impacto será multisectorial: dinamizará el comercio, atraerá turismo, aumentará la plusvalía del entorno y estimulará una nueva ola de inversión nacional y extranjera. Esta es una oportunidad única para que Santo Domingo Este se reposicione como un eje de progreso metropolitano, con una identidad urbana que combine modernidad, inclusión y desarrollo sostenible.
Sin embargo, para que esta promesa no se diluya entre torres y vitrinas, es imperativo pensar más allá del concreto. Este tipo de megaproyectos necesita estar acompañado de una gestión municipal proactiva, inclusiva y estratégica.

El reto del orden urbano
La intersección de Las Américas y Charles de Gaulle, ya congestionada, deberá ser intervenida con urgencia. Se requiere una reingeniería vial integral, que contemple soluciones como pasos a desnivel, retornos inteligentes, modernización del transporte público y una visión amigable para peatones y ciclistas.
Asimismo, el volumen de residuos que este complejo generará obliga a pensar en un sistema robusto de gestión de desechos sólidos, con énfasis en reciclaje y sostenibilidad. De igual modo, será necesario evaluar el impacto en los servicios básicos: agua potable, drenaje, energía, seguridad ciudadana y equipamiento social.
Una nueva gobernanza para el desarrollo
El éxito de City Center no debe medirse solo en metros cuadrados construidos, sino en su capacidad de mejorar la calidad de vida de la gente. Para lograrlo, se necesita establecer una mesa de diálogo público-privada, que incluya al Ayuntamiento, Ministerio de Obras Públicas, juntas de vecinos, universidades y sociedad civil. La planificación participativa será clave para evitar la exclusión de sectores vulnerables y garantizar que el desarrollo no deje a nadie atrás.
También es urgente desarrollar un Plan Maestro Urbano que proyecte el crecimiento de esta zona con visión de futuro. Este plan debe considerar criterios de movilidad, medio ambiente, vivienda digna, seguridad y cohesión social.

El momento es ahora
Santo Domingo Este no puede quedarse como espectador de su propio crecimiento. Este es el momento de fortalecer su institucionalidad, revisar sus normativas urbanas y colocar al ciudadano en el centro del desarrollo. El City Center es, sin duda, un símbolo del futuro; pero dependerá de nuestras decisiones colectivas que ese futuro sea verdaderamente inclusivo, sostenible y humano.
Primo, favor de revisar este artículo para fines de publicación

Lic. Juan Belén
El autor es psicólogo, máster en Gestión Municipal
juanbelen044@gmail.com
