SANTO DOMINGO.- Al igual que la generalidad de las plantas, arbustos, herbáceas y otras especies de flora, la flor de Jamaica (Hibiscus sabdariffa) juega un importante rol ambiental y ecológico de gran valor por su resiliencia climática, baja huella hídrica y versatilidad para la agricultura sostenible, así como sus efectos positivos en la salud.
Se trata de una planta resistente a la escasez de agua, que prospera en regiones semiáridas donde otros cultivos alimentarios tendrían dificultades para hacerlo, lo que evita la sobreexplotación de acuíferos, además ayuda a la conservación del suelo y biodiversidad, por la facilidad de recuperar de superficies degradadas.
Extracción metales
Según investigaciones hechas en desde 2007 por el doctor Rafael Amable Vásquez Martínez y el ingeniero César Edmundo Cruz, de la Universidad ISA, esta herbácea originaria del oeste de África tropical, aparte de los beneficios ambientales se les atribuyen potencialidades medicinales. “Además de sus virtudes farmacológicas y nutricionales, la Hibiscus sabdariffa representa un gran aliado para la sostenibilidad ambiental.
Estudios de fitoremediación (Uddin Nezam et al., 2016) han reportado que esta especie tiene la capacidad de extraer y acumular metales pesados como el arsénico en suelos contaminados sin sufrir fitotoxicidad, actuando como un limpiador natural del suelo”, externó Rafael Amable Vásquez.

A eso se suma que es una planta rústica de bajo requerimiento hídrico y alta tolerancia a la sequía, cuyos residuos de tallos y fibras lignocelulósicas se utilizan en la bioeconomía circular para elaborar biomateriales biodegradables, sustituir plásticos y producir insumos biotecnológicos de bajo impacto ambiental.
Mitos y salud
“Se les atribuye mecanismo de acción antioxidante. Hemos constatado dos mitos: que puede ayudar a reducir hasta seis libras de pesos sin modificar hábitos alimenticios en un mes. Los estudios más rigurosos demuestran que el efecto es moderado (menor) y que actúa como coadyuvante principalmente en este sentido. Para bajar de peso se necesita esfuerzo”, comentó Rafael Amable.
La flor de Jamaica se ha popularizado a nivel mundial por sus propiedades nutricionales y terapéuticas. Entre las afirmaciones más contrastadas y comunes con la literatura científica actual figuran la prevención de enfermedades coronarias y reducción de colesterol. “La evidencia científica respalda que el extracto de la Jamaica posee un potente efecto hipotrigliceridémico o reductor de lípidos. Investigaciones como las de Hernández-Pérez y Herrera-Arellano (2011) mostraron que el consumo de este extracto reduce significativamente los triglicéridos y el colesterol LDL (“malo”), sin afectar las concentraciones de colesterol HD”, afirmó Vásquez.
Estudios científicos revelan que la delfinidina 3-sambubiósido, una antocianina especial de la flor de Jamaica que provoca la muerte programada (apoptosis) de células cancerígenas en pacientes con cáncer de leucemia y de próstata, no parece dañar las células sanas, según las investigaciones (De-Xing Hou et al., 2005, y Hui-Hsuan Lin et al., 2012/2015). Esta antocianina se encuentra tanto en las hojas como en los pépalos.
Sus usos
—Farmacopea
Los múltiples usos de la referida planta están sujetos a que los interesados hagan uso de la Farmacopea Caribeña u otros “vademécum”, así como a consultas de médicos naturistas especializados en el área.