WASHINGTON.- El secretario del Ejército estadounidense, Dan Driscoll, dejará el cargo tras 18 meses en el puesto, informó la Casa Blanca el lunes, la salida más reciente de un alto líder militar en el gobierno del presidente Donald Trump.
No se dio ninguna razón para la partida de Driscoll, quien es amigo del vicepresidente JD Vance, pero se ha reportado ampliamente que había tensiones con el secretario de Defensa, Pete Hegseth. Es el episodio más reciente de una serie de cambios en la cúpula militar, siendo el Ejército en particular el que ha experimentado mayor reestructuración.
“El secretario Driscoll ha sido sumamente eficaz para impulsar la agenda del presidente Trump de Hacer a Estados Unidos Fuerte de Nuevo en el Departamento del Ejército, al brindar un liderazgo sobresaliente durante operaciones militares históricas, restablecer el énfasis en la preparación y la letalidad, colaborar en las negociaciones entre Rusia y Ucrania, y más”, manifestó en un comunicado Anna Kelly, portavoz de la Casa Blanca. “El Ejército de Estados Unidos es más poderoso que nunca gracias a su trabajo junto al comandante en jefe (de las fuerzas armadas) y el secretario de Guerra”, añadió.
Un funcionario del Ejército, que no estaba autorizado a comentar públicamente y habló a condición de guardar el anonimato, confirmó que Driscoll presentó su renuncia. Hegseth destituyó de forma repentina en abril al principal líder uniformado del servicio, el general Randy George. Por otro lado, el comandante del Ejército en Europa y África, el general Christopher Donahue, dejó el cargo inesperadamente en junio.
El general Christopher LaNeve, quien ha tenido un ascenso meteórico bajo Hegseth, ocupó el lugar de George como jefe interino del Estado Mayor del Ejército. Bajo LaNeve, el servicio está cancelando un programa de modernización de drones que Driscoll había promovido.
Driscoll era aliado de George y lamentó su salida, al igual que legisladores republicanos y demócratas.
HD