El deporte no es eterno, es una realidad que muchos jugadores entienden temprano y otros descubren cuando la carrera comienza a apagarse.
Un pelotero que logra una carrera larga puede jugar hasta los 40 años o más, pero esos casos son pocos. La mayoría no llega a Grandes Ligas o no logra sostenerse por mucho tiempo en el béisbol profesional, lo que hace que el margen de estabilidad sea corto.
A sus 31 años, Elier Hernández, jardinero de los Leones del Escogido, no pertenece a ninguno de los extremos. No se ha retirado ni se ha quedado en el camino, pero ya piensa en lo que quiere hacer cuando el béisbol termine: convertirse en contable.
Los peloteros, luego de décadas jugando, suelen “disfrutar de la vida” o seguir ligados al béisbol como coach. Elier, rompiendo el molde, piensa ir a un aula.
“Mi mamá me decía que antes de la pelota estaba la escuela, que estudiar era lo más importante porque el béisbol no era una garantía de nada y no es para siempre. Los estudios y el aprendizaje se quedan para toda la vida”, recuerda Hernández.
Bajo esa regla, terminó su bachiller, apoyado también por una tía que fue clave en su proceso educativo, pues cuando no había cupos en las escuelas, era ella quien se encargaba de buscarle una inscripción, incluso en momentos en los que parecía imposible conseguirla. Su padre, aunque residía en España, siempre lo respaldó en ese proceso.
“Siempre me ha gustado la contabilidad. Me gustan los números, aunque nunca fui muy bueno en matemática. No era excelente, pero tampoco me quemé en esa materia. Esa carrera siempre la he tenido pendiente y pienso estudiarla, ya sea antes o después de retirarme. Quiero ser contable”, aseguró Elier al Listín Diario.
Hernández debutó en la Liga Dominicana en la temporada 2013-14 con los Gigantes del Cibao, pero su mejor año llegó jugando para los Leones del Escogido en la temporada 2023-24 en la que bateó .284 con dos jonrones, 21 remolcadas, 13 anotadas y un OPS de .774.
Sin embargo, actualmente no juega todos los días en el Escogido, debido a la profundidad de jardineros que tiene el equipo.
“Aunque no juegue a diario, siempre estoy ready. Me mantengo haciendo mis rutinas, apoyando a los muchachos y preparado para cuando el dirigente me necesite”, señala.
Defensivamente, Hernández no tiene nada que envidiarle a ningún jardinero en Lidom,y él lo sabe.
“La defensa es parte de mi juego. El bateo no siempre va a estar ahí, pero la defensa tiene que mantenerse. Con defensa se ganan juegos”, afirma.
En la temporada regular del presente torneo, Elier bateó .222 sin jonrones y seis remolcadas en 36 turnos al bate. En el round robin, batea .167 y tres remolcadas en 12 turnos.
LD